Llegan las fiestas más tradicionales y queridas de la ciudad de León, llegan las fiestas de San Froilán y nos acercamos a ellas a través de la gastronomía típica.
Y es que cuando llega el final del verano y el otoño empieza a dar los primeros coletazos, en los días previos y posteriores al día de San Froilán, el 5 de octubre, se celebran en León sus fiestas más tradicionales.
En estas fiestas podemos disfrutar de algunos eventos únicos y representativos de nuestra cultura y folklore, como el desfile de pendones concejiles del Antiguo Reino de León, los carros engalanados o las Cantaderas.
Pero sin duda una parte muy importante de las fiestas de San Froilán es la gastronomía típica que se degusta durante estas fechas y que os detallamos a continuación.
Para disfrutar al máximo de estas celebraciones sin perderse nada, la mejor opción es buscar alojamiento en el centro de León, un punto de partida ideal a pocos pasos de los principales eventos y de las mejores zonas de tapas de la ciudad.
¿Qué comer en San Froilán? Platos típicos y productos tradicionales
Morcilla de León: el embutido rey de las fiestas
Sin duda uno de los productos gastronómicos que no faltan en la mesa de los leoneses y en los bares y restaurante de nuestra ciudad, es la morcilla de León.
Embutido tradicional, elaborado a base de sangre y la cebolla como ingredientes principales, a los que se añaden manteca de cerdo, miga de pan, ajo, pimentón y sal, para aportarle su peculiar e inconfundible sabor.
Para su elaboración los ingredientes bien mezclados se embuten en tripa y se ponen las morcillas a hervir durante unos 10 minutos.
Una vez cocidas y frías, se cuelgan en una vara para que sequen durante unos días y ya estarían listas para su consumo.
Y en cuanto a su consumo, si bien es un producto que cada vez se ha incorporado a más recetas aprovechando su versatilidad culinaria, lo cierto es que la forma más tradicional de saborear la morcilla de León es sacarla de la tripa y hacerla a la plancha en una sartén para posteriormente servirla extendida sobre una rebanada de pan.
Es la tradicional tosta de morcilla de León que se consume durante las fiestas de San Froilán y que está para chuparse los dedos.

Chorizo de León fresco y entrecallado
Y compañero inseparable de la morcilla en las mesas de los leoneses durante las fiestas de San Froil´án es el chorizo, chorizo de León, claro.
Y es que el chorizo de León es un embutido con una larga tradición, siendo elaborado ya muchos siglos atrás y perdurando hasta nuestros días manteniendo su esencia y sabor originales.
Carne de cerdo de las partes más nobles, junto con sal, ajo (pelado y picado), pimentón y orégano son sus ingredientes principales.
En San Froilán el chorizo se consume fresco y entrecallado, esto es, cocido en agua durante 10 a 15 minutos y si se acompaña de un buen pan mucho mejor.
Ensalada de tomate de Mansilla y cebolla
Para poner un toque fresco a la comida principal de San Froilán, la morcilla y el chorizo se suelen acompañar de una ensalada de tomate y cebolla.
Y si hablamos de tomate en León, como el tomate de Mansilla de las Mulas, ninguno mejor, inconfundible por su aroma y dulce sabor.
Ya sabemos que la huerta de León nos ofrece una gran variedad de productos de calidad contrastada y sin duda el tomate de Mansilla es uno de los más destacados.
Avellanas o «perdones»: la tradición de la romería
Y como aperitivo o para la sobremesa, tampoco pueden faltar durante estas fiestas «los perdones», como son conocidas las avellanas.
Un fruto seco tan sabroso como rico en propiedades nutritivas que forma parte de la tradición gastronómica de las fiestas de San Froilán de León.
¿Y de donde viene el nombre de «perdones»? Pues la tradición nos dice que hace muchos años, cuando los mozos de León acudían a la romería que se celebra cada 5 de octubre en la Virgen del Camino, solían regresar bastante tarde, ya fuera por el disfrute o por el largo desplazamiento (sin coches en aquellas épocas).
El caso es que para pedir perdón de sus parejas por la demora, les traían unas avellanas y de ahí que estas empezaran a llamarse «perdones».
Hoy en día, con perdón o sin perdón, las avellanas siguen formando parte de la gastronomía típica en estas fechas.

Rosquillas de San Froilán: el dulce tradicional leonés
Y como a nadie le amarga un dulce, para deleitarnos el paladar, también es indispensable en estos días, degustar una deliciosas rosquillas de San Froilán.
El origen de este dulce está en los años 80, cuando el maestro confitero leonés Santiago Pérez de las ya desaparecidas confiterías La Coyantina introdujo su receta en León.
Posteriormente serían relanzadas una década más tarde por la también muy conocida Confitería Asturias y hasta nuestros días donde ya son ofrecidas por la mayoría de las confiterías leonesas en estas fiestas.
Se trata de unas rosquillas de pequeño tamaño y cuyos ingredientes son leche, sal, mantequilla, huevos, harina y un poquito de ron, recubiertas de un glasé blanco de azúcar.
Son también muchos leoneses quienes se animan además a prepararlas ellos mismos, por si te animas aquí tienes la video receta:
Y como no, para acompañar esta comida tradicional leonesa, nada mejor que apostar por un buen vino de la D.O. León, cuyos caldos cada vez son más reconocidos por su calidad y sabor.
Esperamos que os haya gustado este post y que disfrutéis de las fiestas ¡Feliz San Froilán!
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es el origen de las rosquillas de San Froilán en León?
El origen de las rosquillas de San Froilán se remonta a la década de los años 80, cuando el maestro confitero Santiago Pérez de la desaparecida confitería La Coyantina introdujo la receta en León. Años más tarde, la conocida Confitería Asturias relanzó este dulce elaborado a base de leche, mantequilla, harina y un toque de ron con glaseado blanco, convirtiéndolo en el postre imprescindible de estas fiestas.
¿Qué son los «perdones» de San Froilán y por qué se llaman así?
Los «perdones» de San Froilán son avellanas que se compran tradicionalmente en la romería del 5 de octubre en la Virgen del Camino. Su nombre proviene de una antigua costumbre según la cual los mozos leoneses, al regresar tarde de la romería debido a la fiesta o a la distancia del viaje a pie, regalaban estas avellanas a sus parejas para pedirles perdón por la demora.
¿Cómo se cocina la morcilla de León de forma tradicional?
La forma más tradicional de cocinar la morcilla de León es sacarla de su tripa una vez curada, hacerla a la plancha en una sartén sin añadir aceite y servirla bien caliente extendida sobre una rebanada de pan. Esta preparación da lugar a la famosa tosta de morcilla, el pincho más emblemático y buscado en los bares de León durante las fiestas de San Froilán.
¿Qué ingredientes lleva el auténtico chorizo de León?
El auténtico chorizo de León se elabora siguiendo una receta tradicional de siglos de historia cuyos ingredientes principales son carne de cerdo de las partes más nobles, sal, ajo pelado y picado, pimentón y orégano. Durante las fiestas de San Froilán, la costumbre es consumirlo fresco y entrecallado, lo que significa que se cuece en agua durante un periodo de 10 a 15 minutos.
¿Cuál es el mejor acompañamiento para la morcilla y el chorizo de San Froilán?
El mejor acompañamiento tradicional para equilibrar la intensidad de la morcilla y el chorizo en San Froilán es una ensalada fresca de tomate y cebolla, utilizando preferiblemente el famoso tomate de Mansilla de las Mulas por su dulzor y aroma. Para la bebida, el maridaje ideal lo aportan los vinos tintos o rosados de la Denominación de Origen (D.O.) León.
Se me hace la boca agua, y la envidia , a los leoneses que viven en León, me corroe.
Felices fiestas de San Froilán, fiestas que ya quedan allá en mi memoria.