Hoy nos acercamos a la comarca de la Maragatería para descubrir uno de los dulces más reconocidos de la gastronomía leonesa, la mantecada de Astorga.
Y es que León destaca, entre otras muchas cosas, por su rica y variada gastronomía, entre la que encontramos también algunos dulces y productos de repostería típicas leonesas, que nos alegran el paladar.
Dentro de ellos, las mantecadas de Astorga, que cuentan con el sello de calidad de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.) están entre los más conocidos y apreciados.
Por eso, hacemos hoy nuestro particular homenaje a este delicioso y dulce manjar, por eso hoy os hablamos sobre la mantecada de Astorga.
¿Qué es la mantecada de Astorga y cuál es su origen?
Como suele pasar en la mayoría de las ocasiones cuando de encontrar el origen exacto de una receta o elaboración se trata, no existe una respuesta fehaciente al respecto.
Si que hay ciertos indicios que apuntan a que las mantecadas astorganas podrían haber surgido en el siglo XIX en el interior del convento astorgano de Sancti Spiritu.
De hecho, los maestros reposteros Máximo Matheo y Francisco Calvo, que eran proveedores del Seminario Astorgano durante las fiestas De Navidad, ya dejaron testimonio en el año 1805 de la receta de la mantecada.
Al parecer sería una monja de propio convento, María Josefa González Prieto, quien abandonó la congregación y empezó a comercializarlas.
Ya en el año 1850 la mantecada de Astorga empieza a tener fama y se comercializa a través varios pequeños obradores, que eran conocidos como «morunos».
A partir de ahí su importancia fue creciendo y ya se empezó a elaborar en fábricas de mayor tamaño. En este sentido en el Anuario Bailly-Bailliere, del año 1891, se contabilizan ya hasta 12 fabricantes de mantecadas.
Otro dato curioso que habla de la importancia que tuvo la fabricación de mantecadas en Astorga, es el curioso oficio de las cajilleras, cuya labor no consistía en otra cosa sino en plegar los cuadrados de papel que servían de molde y envase de cada mantecada.

Receta tradicional de las mantecadas de Astorga (paso a paso)
Si hay algo de lo que pueden presumir los fabricantes actuales de la mantecada de Astorga es que se mantiene tanto la receta original como el proceso de elaboración, igual que hace más de 200 años cuando se hicieron las primeras.
La única diferencia puede estar en el uso de mantequilla o manteca de cerdo, en lugar de manteca de vaca, que es lo que se usaba en la receta original y que es más difícil de encontrar que estos 2 sustitutivos.
Aquí va en todo caso la receta:
Ingredientes para hacer mantecadas caseras
- 12 huevos
- 500 de azúcar blanca
- 500 gramos de harina
- 500 gramos de manteca de vaca
- Una cucharadita de canela en polvo
Cómo preparar y hornear la masa original
En un bol amplio, agregamos el azúcar y la manteca templada y batimos bien, mientras vamos añadiendo los huevos, de uno en uno, mientras seguimos batiendo.
Cuando este todo bien batido añadimos poco a poco la harina tamizada (pasada por un colador) y la cucharadita de canela en polvo y lo batimos hasta crear una masa uniforme.
Es el momento entonces de incorporar la masa a los moldes, que se rellenarán ayudándonos de una cuchara pero solo hasta la mitad, ya que la masa crece al cocerse.
Con el horno ya precalentado, las introducimos en este y las dejamos cocer durante 12-15 minutos o hasta que veamos que están doradas por la parte superior.
Las sacamos del horno entonces, las dejamos enfriar y…¡Listas para comer!
Vídeo tutorial: Cómo hacer tus propios moldes de papel cuadrados
¿Cómo se comen las mantecadas? Del desayuno al postre maragato
Las mantecadas de Astorga son un dulce que apetece en cualquier momento, desde el desayuno, para aportarte esa energía que necesitas por la mañana, a la merienda o como postre de comidas y cenas.
Solas o mojadas en la leche, el café o el chocolate, no importa, están riquísimas en todo caso.
El broche de oro: Natillas con mantecada de Astorga
Pero si hay un postre típico en tierras astorganas y que suele coronar, además, un buen cocido maragato, son las natillas con mantecada de Astorga, que como su nombre indica, son unas natillas caseras, mas bien liquiditas en las que se sumerge una mantecada y que están espectaculares.
Y a ti ¿Cómo te gustan más? ¿Las sueles comer? ¿Las has preparado caseras alguna vez? Comenta en este post y te publicaremos…
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es el origen de la mantecada de Astorga?
El origen de la mantecada de Astorga se sitúa en el siglo XIX, concretamente en el año 1805, dentro del convento astorgano de Sancti Spiritu. La receta fue documentada por los maestros reposteros Máximo Matheo y Francisco Calvo, y posteriormente comercializada fuera de la congregación por la monja María Josefa González Prieto.
¿Cuál es el ingrediente original de la auténtica mantecada de Astorga?
El ingrediente clave y original de la receta tradicional es la manteca de vaca. Aunque actualmente es común sustituirla por mantequilla o manteca de cerdo debido a su disponibilidad, los obradores tradicionales mantienen el uso de la manteca de vaca para preservar el sello de calidad de la Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.).
¿Qué eran las cajilleras en la tradición de las mantecadas?
Las cajilleras eran mujeres que desempeñaban un oficio artesanal histórico y crucial en Astorga, consistente exclusivamente en plegar a mano los cuadrados de papel que sirven como molde, base y envase individual para hornear cada mantecada.
¿Cómo se sirve el postre típico de natillas con mantecada de Astorga?
Las natillas con mantecada de Astorga son el postre estrella de la gastronomía maragata, servido tradicionalmente tras el cocido. Se prepara elaborando unas natillas caseras de consistencia ligera y líquida, en las cuales se sumerge por completo una mantecada de Astorga para que absorba el sabor antes de ser consumida.
¿Cuánto tiempo se conservan las mantecadas de Astorga caseras?
Las mantecadas de Astorga caseras se conservan en perfectas condiciones durante un periodo de entre una y dos semanas si se guardan en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco. Al no contener conservantes artificiales, el propio papel de molde ayuda a proteger su humedad natural.