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Qué ver en Molinaseca, un pueblo con encanto

Molinaseca es un pueblo con encanto, uno de los más bonitos del Bierzo y, en general, de la provincia de León.

De hecho, Molinaseca forma también parte del selecto listado de los pueblos más bonitos de España desde finales de 2020, uniéndose a los otros 2 pueblos leoneses que ya estaban en este ranking: Peñalba de Santiago y Castrillo de los Polvazares.

Y es que a esta pintoresca localidad berciana, razones no le faltan para ser considerada como una de las mas bellas del país.

¿Te animas a descubrirla con nosotros? Esto es todo lo que tienes que ver en Molinaseca, toma nota:

El puente romano de Molinaseca

El puente romano de Molinaseca, también conocido como «Puente de los Peregrinos» es un puente de sillería con siete bóvedas de luces que atraviesa el rio Meruelo.

Las 3 primeras de estas bóvedas, conformadas con arcos de medio punto pertenecen al puente original, seguramente de origen romano y están semienterradas.

Y es que originalmente este puente construido por los romanos formaba parte de una calzada romana que conectaba las minas de Las Médulas, con Ponferrada y Astorga.

Con el paso de los siglos, los cambios en el cauce del río, obligaron a ampliar el puente con otros 4 arcos adicionales, ya en la Edad Media, los cuales han sufrido diferentes restauraciones con el paso de los años.

La imagen del puente de los peregrinos sobre el río Meruelo y el perfil de la iglesia de San Nicolas de Bari, elevándose sobre los tejados de pizarra de las casas del pueblo, constituye esa foto de postal que seguro todos hemos visto alguna vez de Molinaseca.

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Puente de los Peregrinos

El río Meluero y la playa fluvial

Aunque Molinaseca es un pueblo de interior y el mar queda a bastantes kilómetros, aquí no se podría cantar aquella famosa canción de Los Refrescos que decía «vaya, vaya, aquí no hay playa».

Porque esta localidad berciana si que tiene playa, aunque en este caso sea fluvial, regada por las aguas del rio Meluelo.

Cuando llega el verano y el calor aprieta, nada mejor que refrescarse en las frías aguas del Meruelo, mientras se divisa el puente romano al fondo o para los menos valientes, darse un baño, pero de sol, a orillas de esta playa fluvial.

Además, cada mes de agosto, se celebra en el pueblo (cuando la pandemia no lo ha impedido como en 2020), la Fiesta del Agua, en la cual se desvía el curso del río para que atraviese la calle Real en donde se embalsa ligeramente para facilitar la batalla de cubos de agua entre los participantes.

Iglesia de San Nicolás de Bari

Como indicábamos antes, la iglesia de San Nicolas de Bari se alza sobre el resto del pueblo situándose sobre una loma, al margen de su propia altura.

La iglesia data del siglo XVII y del exterior destaca la torre del campanario, con un cuerpo de campanas, un reloj de grandes proporcionesen el primer cuerpo de la torre una escultura hecha de piedra de San Nicolás de Bari sobre hornacina, para que se le pueda dar culto desde fuera si la iglesia está cerrada.

El interior se articula en una planta basilical cuyas naves están rematadas por bóvedas de aristas separadas con arcos sobre pilastras y cúpula ciega en el crucero.

Destaca la decoración interior barroca con el retablo de la capilla mayor de estilo churrigueresco (siglo XVII), en donde San Nicolás ocupa el puesto central representado como obispo.

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Santuario de Nuestra Señora de las Angustias

Santuario de Nuestra Señora de las Angustias

Se trata de templo barroco levantado entre finales del siglo XVII e inicios del siglo XVIII bajo el patrocinio del sacerdote Don Antonio de Castro y su sobrino, Don Juan Antonio de la Vega y Castro (ambos enterrados en este mismo templo), aunque hay indicios de la existencia de una antigua ermita en el ismo lugar en el siglo IX.

Esta es una iglesia que todo peregrino que llega a Molinaseca se encuentra, pues se sitúa justo antes de entrar en el casco urbano del pueblo, destacando la torre campanario que bien se divisa desde lejos.

El interior del santuario es de una sola nave con bóvedas de arista en los dos primeros tramos y gran cúpula con linterna en la cabecera. Destaca su altar mayor de la escuela de Gregorio Fernández y dedicado a Nuestra Señora de las Angustias, cuya imagen se procesiona cada Semana Santa.

La calle Real

La calle Real pasa por ser la principal vía del pueblo, por la que transcurre el Camino de Santiago y que con sus 400 metros, comunica el Puente de los Peregrinos con el Crucero del Santo Cristo.

En esta calle empedrada, podemos observar construcciones con la típica arquitectura popular dela zona, con corredores, galerías voladas de madera, escaleras exteriores para acceder a las viviendas y tejados de pizarra.

También encontramos algunas casas solariegas con portadas de sillería y escudos nobiliarios, como la Casona de Don Pelegrín (conocida también como Palacio de los Balboa) o el Palacio de Cangas de Pambley.

Es la calle con más vida de Molinaseca, en la que podemos encontrar desde restaurantes, cafeterías, ycasas rurales, a tiendas de souvenirs y pequeños supermercados.

Otras cosas que ver en Molinaseca

El Crucero del Santo Cristo

Se sitúa en la plaza homómina de la localidad y se trata de un hermoso monumento jacobeo.

El crucero se levanta sobre un pedestal de planta cuadrada y cuatro escalones de granito, presenta una columna octogonal sobre la que se levanta una cruz de granito.

A este monumento en piedra, se le añadió una hornacina de cristal con la imagen de un Cristo crucificado en su interior.

Plaza del Santo Cristo

También en la plaza del Santo Cristo aparte del propio crucero de Santo Cristo, tenemos varios elementos de interés turístico.

Por un lado tenemos el monumento al peregrino, una representación en piedra de Santiago peregrino colocada en la plaza en el año 1995 y que no deja de ser sino un guiño a los miles de peregrinos que cada año pasan por Molinaseca en su camino a Santiago de Compostela.

Por otro lado está el monolito de hermanamiento con Shikokuy, una columna de granito de un metro de altura, símbolo del hermanamiento entre Molinaseca y Shikoku, región insular japonesa donde se hace el camino japonés del Shikoku Henro.

Y finalmente el conocido como Buda de Molinaseca, que es una representación femenina de Buda, a la que en el mundo oriental se conoce como Kannos, y que está tallada en un nogal vivo.

En definitiva, son muchas las cosas que ver en Molinaseca, un pueblo, con mucho encanto y que si aún no has descubierto, seguro que te enamora.

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