Se acerca la Semana Santa y por eso te proponemos las mejores recetas de Cuaresma para que disfrutes en la cocina y en la mesa.
Para vivir la Semana Santa leonesa en todo su esplendor, nada como empezar la ruta gastronómica desde el alojamiento con más encanto junto a la Catedral de León, donde la tradición y el confort se dan la mano.
¿Qué es la Cuaresma y por qué marca nuestra gastronomía?
La Cuaresma es un período que dura 46 días, empezando desde el miércoles de ceniza y finalizando la víspera del domingo de Resurrección.
Es un tiempo litúrgico, que marca la iglesia como preparación a la Pascua y donde se marcan ciertos días de ayuno y penitencia para rememorar los cuarenta que ayunó Jesús en el desierto.
Más allá de lo litúrgico, también es un periodo gastronómico en el que disfrutar de platos tradicionales y deliciosos.
3 recetas de Cuaresma tradicionales leonesas que te encantarán
Potaje de vigilia
Una de las recetas de cocina de Cuaresma más típicas es el potaje de vigilia, un plato de cuchara tradicional y sabroso y que en días tan fríos como los que hemos tenido últimamente en León, la verdad, apetece.
Ingredientes (Para 6 personas)
- 1 puerro
- 1 tomate
- 2 cebollas
- 1 pimiento verde
- 300 gramos de bacalao
- 300 gramos de garbanzos cocidos
- 2 huevos
- Un matojo de espinaca fresca
- 500 mililitros de caldo de pescado
Preparación
En primer lugar vamos a cocer los huevos en abundante agua durante unos 10-12 minutos, luego los pelamos y reservamos.
Cortamos el bacalao en piezas de tamaño al gusto, cortamos también las espinacas en trozos pequeños y reservamos todo.
Picamos la cebolla, el pimiento verde y el puerro picado y los sofreímos, dejando pochar durante 10 minutos.
Incorporamos entonces los tomates rallados y el caldo de pescado al sofrito y una vez ligado, lo trituramos con la batidora para dejarlo fino, retornándolo a la cacerola.
Cuando hierva de nuevo, agregamos las espinacas y el bacalao, dejando todo cocinar durante unos 5 minutos.
Incorporamos los garbanzos cocidos y dejamos que cuezan durante un minuto.
Un inciso, si se utilizan garbanzos secos, hay que dejarlos en remojo una noche y luego cocerlos 1 hora y 1/2 a fuego lento o 18 minutos en olla rápida.
Agitamos la cacerola agarrándola por ambas asas para recolocar el contenido y para rematar el plato colocamos los huevos duros cortados en cuartos sobre el resto de ingredientes. ¡Listo para comer!
Potaje de vigilia de León
Bacalao al estilo Valderas
Se puede decir sin miedo a equivocarse que el bacalao es el producto estrella de la Cuaresma en León y por eso aparece en muchas recetas tradicionales de esta época.
En este caso os dejamos la receta del bacalao al estilo Valderas, una localidad leonesa que puede presumir de servir en sus restaurantes un plato aparentemente sencillo pero sin duda realmente sabroso.
Ingredientes (para 4 personas)
- 8 lomos de bacalao desalado
- 1 hoja de laurel
- 4 diente de ajo
- Aceite oliva
- 1 cucharada de pimentón
- Agua
Preparación
En una cazuela grande ponemos agua a hervir con la hoja de laurel y cocemos el bacalao durante 2 minutos.
Mientras tanto, calentamos en una cazuela de barro un dedo de aceite de oliva e incorporamos los lomos de bacalao, que espolvorearemos con un poco de pimentón.
En una sartén aparte, calentamos un par de dedos de aceite de oliva y freiremos en esta, el ajo cortado en láminas hasta que doren.
Cuando estén bien dorados añadimos una cucharada de pimentón, removemos y lo vertemos de inmediato sobre el bacalao en la cazuela de barro.
Dejamos que se haga al fuego 3 minutos y servimos en la propia cazuela de barro. Se puede servir acompañado de un huevo cocido como en la foto que se muestra a continuación.
¡Listo para comer!

Bacalao al estilo Valderas
Buñuelos de Cuaresma
Y para finalizar con las recetas de Cuaresma vamos con un postre, unos irresistibles buñuelos.
Ingredientes
- 80 g de harina
- 30 g de mantequilla
- 1 cucharada de azúcar
- 150 ml de leche
- Una cucharada de vino dulce
- La ralladura de una naranja
- Una pizca de sal
- 1 huevo
- 1 cucharadita de anís en grano
- Aceite de oliva
Preparación
En un cazo pequeño calentamos la leche y le vamos agregando de forma sucesiva la mantequilla, el azúcar, el anís en grano, el vino dulce, la ralladura de naranja y una pizca de sal.
Una vez llegue al punto de ebullición lo retiramos del fuego y añadimos la harina de golpe, removiendo con una espátula hasta que quede una masa fina.
Si la masa queda pegada a los bordes del cazo, lo llevamos de nuevo al fuego y removemos. Después retiramos y dejamos enfriar la masa.
Una vez fría añadimos el huevo batido, mezclando hasta que se integre bien con la masa.
En una sartén calentamos abundante aceite de oliva, en donde iremos friendo la masa en bolitas, que podemos formar con la ayuda de dos cucharas pequeñas o utilizando una manga pastelera.
Los freiremos a una temperatura intermedia para que se hagan bien por dentro y se hinchen, quedando esponjosos.
Una vez estén dorados por fuera, los sacamos y ponemos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Una vez fríos los buñuelos, los podemos rebozar en azúcar glass o con azúcar y canela y si lo prefieres, también puedes rellenarlos de crema, nata, trufa… con una manga pastelera.
Buñuelos de Cuaresma (foto de Peque Recetas)
Consejos para disfrutar de la gastronomía de Semana Santa de León
Vivir la gastronomía de estas fechas es mucho más que seguir una receta, es sumergirse en una tradición que se siente en cada rincón. Si quieres disfrutar al máximo de la cocina de Cuaresma, especialmente si visitas una ciudad con tanta solera como León, sigue estas recomendaciones:
1. No te olvides de la «Limonada Leonesa»
Si hay algo que define la Semana Santa en León, más allá de los potajes, es la limonada leonesa. No es una limonada convencional; se elabora con vino tinto, frutas, azúcar y canela. Es el acompañamiento perfecto para las procesiones y una tradición que no puedes dejar de probar en los locales cercanos a la Catedral.
2. Elige el producto local: Calidad sobre cantidad
Para que el Bacalao al estilo Valderas o el potaje salgan perfectos, la clave es el producto. Busca siempre bacalao desalado de primera calidad y legumbres con denominación de origen, como los garbanzos de la zona. La materia prima es lo que marca la diferencia entre un plato correcto y una experiencia gourmet.
3. La ruta de la tapa de Cuaresma
En ciudades con gran tradición como la nuestra, la Cuaresma se traslada a las barras. Te recomendamos perderte por el Barrio Húmedo y el Barrio Romántico. Muchos establecimientos ofrecen tapas especiales de vigilia, como pequeñas porciones de bacalao, croquetas de espinacas o garbanzos salteados, que son auténticas joyas en miniatura.
4. El ambiente es el mejor condimento
La gastronomía de Semana Santa se disfruta con los cinco sentidos. No hay nada como degustar unos buñuelos de Cuaresma recién hechos mientras escuchas de fondo el sonido de las cornetas y tambores. Para ello, lo ideal es estar alojado en el corazón del casco histórico, donde puedes salir a la calle y encontrarte de frente con la esencia de la fiesta.
5. Repostería tradicional: Más allá de los buñuelos
Aunque los buñuelos son protagonistas, no pierdas de vista las torrijas (hechas con pan de leche y miel) o los pestiños. Cada casa tiene su secreto, pero el truco para que sean inolvidables es dejarlas reposar para que absorban todo el aroma del almíbar o la leche con canela.